La casa de los silencios: el peso de lo que no se dice
Sentada en el colchón viejo de nuestro departamento en Ciudad de México, escucho a mi esposo Rodrigo discutir con su papá sobre la casa familiar que nunca será nuestra. La tensión entre nosotros crece cada día, aplastada por promesas rotas y sueños que no llegan. Me pregunto si la familia es un refugio o solo otra jaula disfrazada de amor.