La boda de Lucía en el fin del mundo: una silla de ruedas, un mar eterno y una promesa española
Nunca imaginé que mi boda sería en silla de ruedas en la playa de Conil, con mi madre llorando en silencio y la mirada atenta de todo el pueblo. El accidente que truncó mis sueños de bailarina cambió mi vida, puso a prueba mi amor por Manuel y dividió a mi familia entre quienes entendían y quienes no podían aceptar mi nuevo destino. Pero esa tarde, con las olas a mis pies y flores blancas cubriendo mi silla, decidí abrazar la felicidad y cuestionar los límites que nos impone el destino.