¿Hasta dónde es capaz de aguantar el silencio una hija?
La noche en casa de mis padres siempre huele a caldo y palabras no dichas. Llevo años tragando mis sentimientos, esperando el momento adecuado para decir lo que realmente pienso, pero ese momento nunca llega. ¿Debería romper el falso sosiego familiar o seguir sacrificando mi voz por la paz de todos?