Construyendo la casa de mi suegra… ¿pero quién construye mi familia?
Aquel mediodía, el martillo golpeaba más fuerte que mis pensamientos. Mi suegra me pidió terminar su chalet, mientras yo veía cómo mi propia familia seguía sin ese calor que tanto soñamos. Esta historia es una reflexión sobre el sacrificio, los lazos familiares y el dolor de sentirse siempre en último lugar.