¿Mi dinero o mi libertad? La historia de Marta, que temía marcharse
Desde el primer día de mi matrimonio, entregué mi nómina a mi marido pensando que así demostraba amor y confianza. Años después, descubrí que no solo perdí dinero, sino también mi voz y mi identidad. Ahora os cuento mi lucha y os pregunto si de verdad merece la pena cederlo todo a cambio de una supuesta seguridad.