Abuela Maruja y el miedo de ser olvidada
La noche en que escuché a mi nieta Sofía susurrar que querían llevarme a un asilo, sentí que el mundo se me venía abajo. Mi corazón latía tan fuerte que pensé que todos en la casa podían oírlo, y el miedo a convertirme en una carga para mis hijos me robó el sueño. En esta historia, comparto mi dolor, mis luchas internas y la esperanza de no perder mi lugar en la familia que tanto amo.